AgroVista BioTech

Colaboraciones verificables

Con quién trabajamos y qué aporta cada parte

No publicamos logotipos de adorno. Cada nombre de esta lista responde a un acuerdo activo: cesión de parcelas para ensayos, calibración conjunta de sensores, validación de laboratorio o acompañamiento técnico en campo. Si una colaboración termina, desaparece de aquí.

Plantear una colaboración

Cooperativa Agrícola de La Mancha

Aporta parcelas de cebada y viñedo en la comarca de Albacete para contrastar mapas de vigor con análisis microbiológicos reales. El acuerdo incluye seguimiento de campaña completa y revisión conjunta de resultados antes de publicar cualquier conclusión.

Laboratorio de Suelos de Castilla-La Mancha

Encargado de las determinaciones microbiológicas sobre las muestras dirigidas por los mapas de vigor. Trabajamos con protocolos de muestreo consensuados para que los resultados sean comparables entre parcelas y entre campañas.

Grupo de Teledetección Aplicada (UCLM)

Colaboración técnica en la interpretación de índices multiespectrales y en la validación de umbrales NDVI y NDRE sobre cultivos de secano manchego. Los datos de vuelo se comparten bajo condiciones acordadas de uso académico.

Fabricantes de bioinsumos certificados

Proveedores con registro vigente cuyos productos se aplican en las prescripciones de dosis variable. Antes de incluirlos en un plan, revisamos ficha técnica, condiciones de conservación y compatibilidad con la maquinaria disponible.

Servicios agronómicos de proximidad

Técnicos de campo que ejecutan el muestreo y la aplicación variable sobre el terreno. Su papel es clave: un mapa mal interpretado en campo arruina la mejor imagen multiespectral. Formamos a estos equipos antes de cada campaña.

Lo que cuentan quienes ya han trabajado con nosotros

Estos comentarios vienen de campañas reales en cereal, viñedo y olivar de la provincia de Albacete y comarcas vecinas. No son valoraciones genéricas: cada uno describe un problema concreto, cómo se abordó con teledetección y microbiología, y qué cambió después en el manejo de la parcela.

Vuelos útiles, no acumulación de imágenes

Lo que más valoro es que no nos venden un vuelo por vender. Nos propusieron volar en ahijado y en espigado, nada más. Con esos dos mapas de vigor acotamos tres zonas para muestrear suelo y ajustamos la aplicación de biofertilizante en cada una. La campaña siguiente se notó en la nascencia de las zonas que antes iban más flojas.

Cereal de secano, comarca de La Mancha del Júcar

El NDRE nos avisó antes que el ojo

En viñedo teníamos rodales que se veían verdes pero rendían menos. Con el mapa de NDRE detectaron el estrés casi dos semanas antes de que fuera evidente en campo. Eso nos dio margen para hacer análisis microbiológico en esas cepas y decidir si merecía la pena tratar o replantar. Sin ese aviso habríamos llegado tarde.

Viñedo en vaso, zona de Villarrobledo

Zonificación sencilla, aplicación real

Nos entregaron el mapa en tres zonas de manejo y una prescripción que el tractor podía ejecutar sin complicaciones. No era un mapa bonito para presentar: era una receta clara. Ajustamos dosis de bioinsumo por zona y llevamos el seguimiento con un vuelo de control al final del ciclo. Eso es lo que necesitábamos.

Olivar intensivo, término de Almansa

El análisis microbiológico dejó de ser a ciegas

Antes tomábamos muestras de suelo siguiendo una cuadrícula fija, sin criterio. Ahora las hacemos donde el mapa de vigor indica que hay diferencia real. Se tarda menos, se gasta menos en laboratorio y los resultados se pueden interpretar mejor porque sabemos qué zona representa cada muestra. Cambia bastante la forma de trabajar.

Parcela experimental de cebada, Albacete

Nos dijeron cuándo no merecía la pena volar

En una parcela pequeña y muy homogénea nos recomendaron no contratar teledetección y hacer un muestreo dirigido a mano. Perdieron un trabajo, pero ganaron nuestra confianza. Cuando volvimos con una finca más grande, el planteamiento fue igual de honesto: qué se podía resolver con imágenes y qué no.

Explotación mixta, Sierra de Alcaraz

Por qué nos eligen para decidir dónde muestrear

Ensayamos cada flujo de trabajo antes de proponerlo: si un índice no se traduce en una decisión de campo, no entra en el plan. Esa es la diferencia entre un mapa bonito y una campaña que se puede justificar.

Trabajamos con parcelas de cereal, olivar y viñedo en la comarca de Albacete, donde la variabilidad de suelo obliga a muestrear por zonas y no por intuición. Cada recomendación se apoya en datos de la propia finca, no en promedios de catálogo.
Índices contrastados en campo

Combinamos NDVI y NDRE según el estado fenológico. En estados avanzados el NDVI se satura y deja de discriminar; el NDRE penetra mejor en el dosel y avisa antes del estrés. Elegimos el índice por cultivo y momento, no por costumbre.

Zonificación antes que prescripción

Preferimos empezar con dos o tres zonas de manejo bien delimitadas antes de repartir dosis variables. Es más fácil corregir una zonificación que rehacer una prescripción mal aplicada sobre el terreno.

Muestreo microbiológico dirigido

El mapa de vigor solo indica dónde mirar. El análisis microbiológico confirma qué hay. Cruzamos ambas capas para decidir en qué puntos merece la pena invertir en bioinsumos y en cuáles conviene esperar.

Seguimiento con vuelo de control

Cerramos cada ciclo con una nueva captura sobre las mismas zonas. Si la respuesta al biofertilizante no aparece en el índice, lo decimos y ajustamos, aunque el resultado no sea el esperado.

Puedes ver el detalle operativo en nuestras soluciones por cultivo o revisar los recursos técnicos publicados.

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